ARTICULOS

Selección y adquisición : apuntes para una reflexión 

Selección de material bibliográfico para una biblioteca universitaria... Sus recursos, su problemática actual

Recursos electrónicos....un apoyo a la selección y adquisición de material bibliográfico. Enfoque del Sistema de Bibliotecas de la pontificia universidad Católica de chile 

Visión de la biblioteca y su misión en el contexto escolar   

Reflexiones en torno a la modernización del estado y la inserción de las unidades de información en los procesos modernizadores: breve análisis de la biblioteca de la comisión chilena del cobre 

Educación, instituciones y tecnología de la información, a fines del siglo xx 

Pretender que se satisface la necesidad de bibliotecarios mediante la posibilidad que profesionales ya titulados realicen estudios de post-título y egresen de bibliotecarios es por decir lo menos, poco seria  

¿Qué puedo hacer yo?, Me consultaba no hace mucho un bibliotecario titulado recientemente, bueno consultar es un decir, yo representaba en ese momento sólo  un hombro en el cual llorar los problemas profesionales, es como el inicio para comenzar el rito de "arreglar el mundo",

SEARS : Lista de Encabezamientos de Materia ; traducción y adaptación de la 12a. edición en inglés, editada por Barbara M. Westby. / por Carmen Rovira.  2a. ed. en Castellano.  Buenos Aires : Alfagrana S.R.L., 1995. xlv, 753 p. isbn 987-9561503 

Las posibilidades de la ley de zipf en la indización automática 

Desarrollo de las Bibliotecas en Chile 

Ser o no ser... Una vaca sagrada? La verdad de pocos y el pesar de muchos 

La gestión de la comunicación como requisito para la inserción de las entidades de información en la sociedad de la información 

B3 : revista electrónica de ciencias de la información y el entorno de las publicaciones en Internet

Educación, instituciones y tecnología de la información, a finales del Siglo XX

Tulio Guterman (*)

Director revista electrónica 

efdeportes
tulio@sicoar.com

ARGENTINA


 .

-Pero os hemos disciplinado. Ya has visto ayer a tus hermanos. Han vuelto a entrar en nuestras filas. Ya no hablan como los simples. Los simples no deben hablar. Este libro habría justificado la idea de que la lengua de los simples es portadora de algún saber. Había que impedirlo. Eso es lo que he hecho. Dices que soy el diablo: no es verdad. He sido la mano de Dios.
-La mano de Dios crea, no esconde.

Umberto Ecco. El Nombre de la Rosa.


La instituciones formadoras en el área de la Educación Física y del Deporte (y en otras áreas), al no considerar planes y políticas efectivas de introducción de herramientas computacionales están quedando desplazadas en cierta medida de los procesos formativos.

La constitución de las redes creó un canal eficaz y veloz de acceso a información calificada tanto como nunca antes había existido. Una red internacional de docentes e investigadores se está poniendo a disposición de todos aquellos interesados en adquirir conocimientos que la formación tradicional no ofrece.

Si pensamos en los contenidos que se enseñaban hace 50 años atrás, es innegable que hubo algún cambio. Sin embargo la forma de enseñanza no ha variado mayormente. El modo dictacional es el mismo que se viene practicando desde hace décadas.

En los últimos años, este modo de enseñanza, unido a la vez, a la poca actualización de los contenidos es quizás una de las razones de la falta de motivación al aprendizaje de nuestros estudiantes.

Al contrario de la formación tradicional, en donde los roles son fijos, esta malla compleja y dinámica establece una línea muy difusa entre quien aprende y quien enseña en tanto los roles se vuelven en muchos casos intercambiables. Un especialista reconocido en un campo complejo del saber puede recibir una observación crítica muy pertinente de un aprendiz sobre la forma poco amigable y el pobre contenido estético que tiene una información contenida en una página en la Web, lo que hace difusa su lectura. A la vez podría asesorarlo en su realización. Estudiantes motivados e inquietos podrían brindar miradas diferentes e impensadas sobre el objeto de estudio a considerar. Esto no debería ser soslayado.

Se encuentra entonces en proceso de cambio, lo que Tully (1996) denomina "la organización social del aprendizaje, a partir de la introducción de las tecnologías computacionales".

Los procesos formales de distribución y apropiación de conocimientos, esto es, la escuela tradicional se ha vuelto dramáticamente anacrónica y está siendo desplazada por esta nueva cultura.

Estamos frente al nacimiento de una 'escuela' sin horarios fijos, sin pupitres, sin salones y sin autoridad. El programa de estudios no viene impuesto sino que surge del propio recorrido disciplinar, centrado en los intereses del aprendiz. La relación con los maestros es tan fugaz, amplia y profunda como lo determine la disposición del docente por atender una determinada consulta. El aprendiz elige sus maestros, recorta la disciplina y se nutre de aquello que sirve a sus propios deseos y expectativas. El docente puede no ser un sujeto en particular sino una compleja malla de relaciones.

Siguiendo a Tully, "racionalización, diferenciación y domesticación son propias de la escuela tradicional", y forman la piedra angular sobre la que se constituyó la escuela masiva de nuestro siglo.

La desactualización de programas, la creciente burocratización en la tarea docente, el aumento de horas de trabajo para hacer frente a una crisis económica que parece no tener fin, atentan contra la necesidad imperiosa de adaptar y actualizar los planes de estudio y avanzar hacia nuevas formas de organización institucional.

Según Negroponte (1997), refiriéndose a los efectos de estas nuevas distribuciones del poder, donde fuerzas locales y globales promueven individualismo y armonía a la vez, en estas nuevas organizaciones.

"Los dirigentes se distinguen por lo que hacen, no por el lugar donde se sientan (algo que muchos políticos e industriales todavía deben tomar nota). La industria informática lo aprendió con los sistemas abiertos, donde competir con imaginación resulta mucho más rentable que con llaves y candados...".

En este entramado pasan a tener una fuerte influencia las iniciativas individuales sobre las limitaciones de la estructura. Se trata de una masa de indisciplinados cibernautas que cuestionan el valor de las jerarquías y quebranta cotidianamente con sus juicios las clasificaciones científicas, encaramándose por las fisuras de este edificio ruinoso. Son nuevos sujetos históricos que no respetan fronteras y avanzan produciendo esta nueva cultura.

Avanzan a diario a pesar de los obstáculos, en países donde la investigación científica no forma parte de la agenda de políticos y economistas en el poder y el campo de estudio de la Educación Física y el Deporte se encuentra dramáticamente limitado, sólo representado en iniciativas personales y voluntarias.

Nuevos escenarios, nuevos actores

En estas nuevas organizaciones aparecen nuevos actores, marginales en otros momentos y realidades, que se vuelven indispensables en los tiempos que corren. Deben realizar continuas adaptaciones, producto de la constante capacitación, especialización e interdisciplinariedad de los campos del saber.

Cobran importancia todos aquellos sujetos comprometidos directamente con el conocimiento y en muchos casos cambian de denominación. Uno de estos ejemplos es el del bibliotecario.

La información que ofrece la escuela tradicional es solidaria con sus características: cerrada y discriminada, las cúpulas de la pirámide monopolizan la información y determinan su distribución, transformando lo público en privado, frenando las iniciativas individuales.

El bibliotecario ocupa un lugar fijo y predeterminado, encerrado con sus libros, enciclopedias y revistas, atendiendo la demanda, si dispone el documento. Puede incluso ocultar o negar información, con la excusa de no disponer ningún libro o escrito sobre la temática pedida. O puede negarlo si considera que su contenido es indigno, a la manera de Jorge, el bibliotecario de esa Abadía medieval, que describe Umberto Ecco en El nombre de la rosa,.

Los ex-bibliotecarios, hoy llamados documentalistas o yo les llamaría mejor, estrategas de la información, en este nuevo cometido deben cumplir funciones de soporte de la estructura aportando información y anticipándose a la demanda. Haciéndola fluir, libre y democráticamente hacia todo el colectivo de actores, en una institución educativa: docentes y estudiantes, autoridades y egresados, e incluso público interesado ávido de ampliar sus horizontes culturales.

Si antes la información se pensaba en compartimientos estancos, hoy hay que pensarla integralmente y en toda su complejidad de producción y circulación. La biblioteca poco a poco va dejando de ser fija, es dinámica, se expande y se pone a disposición de todos. El estratega de la información trabaja anticipándose a la demanda. Ya no es la biblioteca aislada, es un cuerpo permeable que permite el flujo de datos significativos. Es un punto, un nodo en un complejo entramado que ofrece información de calidad, y ahorra tiempos de búsqueda.

A los Centros de Información y Documentación se les presenta una disyuntiva, una tensión entre calidad y cantidad. Esto significa que a la vez que la información que se ofrece debe ser de calidad y adecuada a todos los estamentos involucrados también debe ser de una cantidad tal que justifique la existencia de ese centro. Y esto lo planteo porque en nuestra realidad Latinoamérica, de nada sirve solventar información superespecializada que atienda en forma exclusiva una élite.

A la larga, se trata de una inversión que deja poco resto, ya que estos cuadros normalmente terminan engrosando la larga lista de emigrantes talentosos hacia países del hemisferio Norte y con lo cual la institución pierde su razón de ser. Debe atenderse no sólo la demanda especializada sino también al interés general. El costo en cuanto a herramientas tecnológicas y capacitación profesional no difiere mayormente.

La otra tensión aparece en torno al par especialistas-generalistas. Existe la idea que el conocimiento a fortalecer, la prioridad, lo más importante, está por el lado de la ciencias 'duras', las ciencias tradicionales, y dentro de éstas, las especialidades. Esta visión es limitada y no reconoce los avances del saber en las ciencias consideradas 'blandas'. Las ciencias sociales están cobrando un valor estratégico en tanto permiten comprender la complejidad de los crecientes cambios en las comunidades y su vinculación con fenómenos más globales.

Sin desatender a los especialistas y a las ciencias tradicionales, también deben entrar en la consideración de quienes trabajan en el campo de la información los saberes históricamente considerados al margen o de segundo orden, como el arte y los saberes prácticos. Son los saberes no notacionales que en muchos casos, precisan de toda una apoyatura multimediática para reforzar constantemente el mensaje.

El deporte es un claro ejemplo de estos saberes. Siguiendo a Norbert Elias, el conocimiento del deporte lo es también de la sociedad. Las claves para la comprensión de los fenómenos culturales no están en el centro sino en los márgenes. Los núcleos tienden a mantenerse estables, las claves de las transformaciones siempre aparecen en los límites, en los bordes de las estructuras. Describe con más exactitud lo que le pasa a la mayoría de las personas en cuanto al nivel socioeconómico de una región, sus barrios marginales y periféricos que el centro de la ciudad.

Aparte es conveniente considerar que la hegemonía en la distribución de la información siempre estuvo en manos de los sectores que detentan el poder. Pensemos solamente cuánto dinero se precisa para tener un canal de televisión, o cuántas relaciones son necesarias para acceder a decir un par de frases en un programa de radio; o cuánto dinero sale la publicidad en periódicos masivos. Y quiénes son los dueños de estos medios.

Hoy Internet puede hacer posible la constitución de un medio de intercambio y comunicación de bajo costo y relativa independencia. Favorecer este proceso contrahegemónico es tarea primordial, pero ésto nadie lo puede hacer sólo.

Grupos en redes de información

Trabajar mancomunadamente, actuando a la manera de una membrana permeable selectiva intercambiando información y colaborar entre distintos nodos se transforma en una tarea esencial. Estas membranas deben permitir el proceso en un proceso que podríamos denominar ósmosis de información, es decir, su difusión rápida y eficientemente a través de unidades interdependientes entre sí.

Si antes la información que debía 'cuidar' el bibliotecario era uniforme y ubicable tangiblemente en estanterías en la forma de libros, revistas o periódicos, el estratega de la información suma a la anterior la información virtual, en la forma de CD-Roms, y todos los servicios de brinda Internet. Esto es, páginas en la World Wide Web, listas de correo electrónico, canales de chat y de videoconferencia. La información está ahí y la tarea es organizarla de alguna manera para que los potenciales interesados sepan que existe y puedan hacer uso inteligente de ella.

La información pasa entonces a ser pluralista, fluye libremente en forma multimediática, se organiza muchas veces caóticamente y otras veces las fuentes son, ya no el libro o el artículo sino sus propios productores.

La información no debe ser ni obturada, negada o limitada. Imagino a estos estrategas como adalides de esta lucha para lograr que las estructuras se vuelvan lábiles para dar lugar a estos nuevos roles y nuevos actores. Quien recibe información de calidad y cuestiona el orden natural deja de ser reproductor y repetidor de información, para pasar a ser productor de nuevos conocimientos. Es allí donde la estrategia cambia, la tarea se amplía. Se trata de promover que estas nuevas ideas sean conocidas por un número lo más amplio posible de interesados, en una espiral que avanza aportando nuevos elementos a los distintos campos del saber.

No se debe condenar ni aislar, por encontrarlos extraños e inquietantes, a quienes alertan sobre la anacronía de nuestras prácticas educacionales. Construir estrategias que permitan un acceso masivo a herramientas computacionales y su uso inteligente, socializar el acceso a Internet a un costo ínfimo, a velocidades mayores a las que tenemos los usuarios en esta región del mundo y empezar a distinguir lúcidamente entre la máquina y su uso potencial en la capacitación profesional son los desafíos de los próximos años. Una educación de calidad en cualquiera de los niveles precisa necesariamente de esta apoyatura.


(*)Director de Lecturas: Educación Física y Deportes, Revista Digital.

Bibliografía

ELIAS, N.; DUNNING, E. (1992): Deporte y ocio en el proceso de la civilización. Fondo de cultura económica. Madrid.
ECCO, U. (1982) El Nombre de la Rosa. Editorial Lumen/Ediciones de La Flor. Buenos Aires.
NEGROPONTE, N. (1997): "Futuro con forma digital". Suplemento de Informática, Clarín. Diciembre 10, Buenos Aires.
PISCITELLI, A. (1996): "Impacto de las nuevas tecnologías en comunicación e información". Novedades Educativas. Año 8, Nº 67, julio. Buenos Aires.
TOFFLER, A.; TOFFLER, H. (1990): El cambio del poder. Plaza y Janés Editores. Barcelona.
TULLY, C. (1996): "La informatización del proceso formativo a través de los medios y la computadora". Propuesta Educativa. Año 7, Nº 14, agosto. FLACSO/Novedades Educativas. Buenos Aires.