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pretender que se satisface
la necesidad de bibliotecarios mediante la posibilidad que profesionales
ya titulados realicen estudios de post-título y egresen de bibliotecarios
es por decir lo menos, poco seria
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Son pocos los bibliotecarios
que no han escuchado al menos una vez el comentario preocupado que genera
en algún colega la información sobre una Institución
que otorga el título de ayudante de biblioteca u otro similar. Preocupación
que no se expresa, al menos en la mayoría, cuando alguna de las
Instituciones de Educación Superior integrantes del Consejo de Rectores
otorga Post-títulos a profesores o a otros profesionales universitarios.
¿Cuál es la diferencia?, ¿Por qué estas situaciones
no generan las mismas preocupaciones?.
Básicamente ambas
situaciones son respuestas a una necesidad del mercado, es él, el
vilipendiado mercado el que requiere respuestas, si bien es cierto algunas
más esclarecidas que otras, que son francamente peregrinas. Se demostró
que formar técnicos en bibliotecas era una necesidad, al menos así
sucedió con el Instituto Politécnico María Auxiliadora
que durante dos años otorgó el título de técnicos
en administración de bibliotecas (un titulo algo inexacto, es cierto),
y que hoy en día puede decir que tiene gran parte de sus tituladas
trabajando en bibliotecas o algunas estudiando Bibliotecología y
Documentación. Sin embargo, pretender que se satisface la necesidad
de bibliotecarios mediante la posibilidad que profesionales ya titulados
realicen estudios de post-título y egresen de bibliotecarios es
por decir lo menos, poco seria. Aun no me olvido de un consejo dado por
mi profesora de Administración General: "Es desperdiciar recursos
del país que un profesional preparado para una función específica
estudie dos años para además ser bibliotecario, él
deberá estudiar a lo menos siete años en la universidad,
para ejercer una profesión que solo necesita de tres".
Supongo que la respuesta a
esto podría ser:
Obviamente todos van a contratar
a Técnicos en biblioteca para así poder pagar una remuneración
menor, si es que usted es un Bibliotecario que solo realiza las labores
de un técnico y presta material, pega bolsillos, tarjetas, ingresa
datos a la base de datos cataloga, indiza y clasifica, busca en bases de
datos y compila bibliografías, además de hacer el inventario
anual, no pretendo decir que estas labores son innecesarias o inútiles,
solo pretendo situarlas en su correspondiente importancia, la división
del trabajo pareciera no existir aquí en la bibliotecología
chilena, todos para todo y por tanto nadie para nada (en la forma apropiada)
La realidad que encontramos
en Chile actualmente entre los bibliotecarios es que en su gran mayoría
fueron preparados por mallas curriculares parecidas si no idénticas;
un profesional que se trató aprendiera todo sobre biblioteca escolar,
biblioteca universitaria, centro de documentación, archivo, etc.
¿Cómo es posible que nadie entienda? Que el núcleo
necesario de conocimientos apunta a preparar al profesional para que sepa
desempeñarse en su área de trabajo y no en un nicho ocupacional
determinado. Bueno, pero así es y en este momento nosotros los bibliotecarios
respondemos a las diferentes necesidades que presenta el mercado laboral
con una sola respuesta:
BIBLIOTECARIOS CON CINCO AÑOS
DE ESTUDIOS UNIVERSITARIOS
Y preparados como técnicos
en el área sin ningún sustrato teórico, no pretendamos
llamar teoría a las instrucciones para utilizar algún sistema
de clasificación específico. ¿Cómo puede haber
alguna diferencia?, todos sabemos lo mismo, no nos digan que el desempeño
profesional aportará el resto, ya que el desempeño profesional
como todos experimentamos día a día solo nos aporta técnica,
el cómo hacer, el hacerlo mejor.
Podríamos aventurar
(es un buen ejercicio mental), una ordenación simplista de las necesidades
bibliotecológicas actuales en Chile.
1.- Préstamo de material,
ordenación de estanterías, pegado de etiquetas, bolsillos,
tarjetas, ingreso de datos a bases de datos.
2.- Catalogación, clasificación,
indización, búsqueda en bases de datos, compilación
de bibliografías.
3.- Definición de procedimientos
para procesos técnicos, circulación y adquisición,
referencia, entrenamiento de usuarios, definición de bases de datos.
4.- Planificación,
organización administración, comunicación, definición
de políticas
5.- Enseñanza, definición
de políticas nacionales en el sector información, proposición
de normas, investigación.
Si, la enumeración es totalmente
modificable, pero nos da los cimientos para que exista una formación
diferenciada que prepare:
1.- Ayudantes de biblioteca,
egresados de Liceos Técnicos
2.- Bibliotecarios técnicos,
egresados de Institutos de educación con seis semestres
3.- Bibliotecarios Licenciados,
egresados de Universidades con diez semestres
4.- Bibliotecarios con el
Post-Grado de Master
5.- Bibliotecarios con el
Post-Grado de Doctor
Conversaremos en una próxima
columna de opinión lo que podemos aportar los bibliotecarios, las
Instituciones de Educación y las Asociaciones Profesionales a esto.
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(*) Ex director de Revista
"Eidisis"
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