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SERGIO ARCE MOLINA (*)
BIBLIOTECARIO DOCUMENTALISTA


  

pretender que se satisface la necesidad de bibliotecarios mediante la posibilidad que profesionales ya titulados realicen estudios de post-título y egresen de bibliotecarios es por decir lo menos, poco seria

 

Son pocos los bibliotecarios que no han escuchado al menos una vez el comentario preocupado que genera en algún colega la información sobre una Institución que otorga el título de ayudante de biblioteca u otro similar. Preocupación que no se expresa, al menos en la mayoría, cuando alguna de las Instituciones de Educación Superior integrantes del Consejo de Rectores otorga Post-títulos a profesores o a otros profesionales universitarios. ¿Cuál es la diferencia?, ¿Por qué estas situaciones no generan las mismas preocupaciones?.

 Básicamente ambas situaciones son respuestas a una necesidad del mercado, es él, el vilipendiado mercado el que requiere respuestas, si bien es cierto algunas más esclarecidas que otras, que son francamente peregrinas. Se demostró que formar técnicos en bibliotecas era una necesidad, al menos así sucedió con el Instituto Politécnico María Auxiliadora que durante dos años otorgó el título de técnicos en administración de bibliotecas (un titulo algo inexacto, es cierto), y que hoy en día puede decir que tiene gran parte de sus tituladas trabajando en bibliotecas o algunas estudiando Bibliotecología y Documentación. Sin embargo, pretender que se satisface la necesidad de bibliotecarios mediante la posibilidad que profesionales ya titulados realicen estudios de post-título y egresen de bibliotecarios es por decir lo menos, poco seria. Aun no me olvido de un consejo dado por mi profesora de Administración General: "Es desperdiciar recursos del país que un profesional preparado para una función específica estudie dos años para además ser bibliotecario, él deberá estudiar a lo menos siete años en la universidad, para ejercer una profesión que solo necesita de tres".

Supongo que la respuesta a esto podría ser:

Obviamente todos van a contratar a Técnicos en biblioteca para así poder pagar una remuneración menor, si es que usted es un Bibliotecario que solo realiza las labores de un técnico y presta material, pega bolsillos, tarjetas, ingresa datos a la base de datos cataloga, indiza y clasifica, busca en bases de datos y compila bibliografías, además de hacer el inventario anual, no pretendo decir que estas labores son innecesarias o inútiles, solo pretendo situarlas en su correspondiente importancia, la división del trabajo pareciera no existir aquí en la bibliotecología chilena, todos para todo y por tanto nadie para nada (en la forma apropiada)
La realidad que encontramos en Chile actualmente entre los bibliotecarios es que en su gran mayoría fueron preparados por mallas curriculares parecidas si no idénticas; un profesional que se trató aprendiera todo sobre biblioteca escolar, biblioteca universitaria, centro de documentación, archivo, etc. ¿Cómo es posible que nadie entienda? Que el núcleo necesario de conocimientos apunta a preparar al profesional para que sepa desempeñarse en su área de trabajo y no en un nicho ocupacional determinado. Bueno, pero así es y en este momento nosotros los bibliotecarios respondemos a las diferentes necesidades que presenta el mercado laboral con una sola respuesta:

BIBLIOTECARIOS CON CINCO AÑOS DE ESTUDIOS UNIVERSITARIOS

Y preparados como técnicos en el área sin ningún sustrato teórico, no pretendamos llamar teoría a las instrucciones para utilizar algún sistema de clasificación específico. ¿Cómo puede haber alguna diferencia?, todos sabemos lo mismo, no nos digan que el desempeño profesional aportará el resto, ya que el desempeño profesional como todos experimentamos día a día solo nos aporta técnica, el cómo hacer, el hacerlo mejor.

 Podríamos aventurar (es un buen ejercicio mental), una ordenación simplista de las necesidades bibliotecológicas actuales en Chile.

 

    1.- Préstamo de material, ordenación de estanterías, pegado de etiquetas, bolsillos, tarjetas, ingreso de datos a bases de datos.
    2.- Catalogación, clasificación, indización, búsqueda en bases de datos, compilación de bibliografías.
    3.- Definición de procedimientos para procesos técnicos, circulación y adquisición, referencia, entrenamiento de usuarios, definición de bases de datos.
    4.- Planificación, organización administración, comunicación, definición de políticas
    5.- Enseñanza, definición de políticas nacionales en el sector información, proposición de normas, investigación.

Si, la enumeración es totalmente modificable, pero nos da los cimientos para que exista una formación diferenciada que prepare:

 

    1.- Ayudantes de biblioteca, egresados de Liceos Técnicos
    2.- Bibliotecarios técnicos, egresados de Institutos de educación con seis semestres
    3.- Bibliotecarios Licenciados, egresados de Universidades con diez semestres
    4.- Bibliotecarios con el Post-Grado de Master
    5.- Bibliotecarios con el Post-Grado de Doctor

Conversaremos en una próxima columna de opinión lo que podemos aportar los bibliotecarios, las Instituciones de Educación y las Asociaciones Profesionales a esto.
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(*) Ex director de Revista "Eidisis"