Los bibliotecarios piden consenso político para apoyar a los centros


Los políticos coinciden en la necesidad de sacar mayor partido a las bibliotecas

Oviedo, Rocío FUENTES


La celebración del día del libro propició en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA un debate sobre los aspectos más preocupantes que rodean el mundo del libro y de las bibliotecas de Asturias y de España. Los invitados a la mesa redonda, moderada por el presidente de Tribuna Ciudadana, Alfonso Toribio, fueron Carmela González, presidenta de la Asociación Asturiana de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos (AABADOM), y representantes de los partidos políticos.
Carmela González destacó la «precaria situación» de las colecciones de las bibliotecas públicas españolas con respecto a las europeas, porque nuestro país invierte en bibliotecas unos 3,60 euros por habitante, frente a los 57,50 de Dinamarca. Sin embargo, González insistió en la idea de que para conseguir el desarrollo en este ámbito resulta fundamental la «planificación a largo plazo». A su juicio, la principal causa de que Asturias vaya por detrás de otras comunidades como Castilla La Mancha o Cataluña es el retraso de una ley que regule el sistema bibliotecario del Principado, y la falta de un mapa de bibliotecas que permita conocer bien la actual situación para mejorar el sistema y que atienda por igual las necesidades de los ciudadanos. La presidenta de AABADOM pidió después un consenso entre los partidos.
Víctor Picallo, diputado de IU en la Junta General del Principado, se mostró de acuerdo con la necesidad de esa unión de fuerzas políticas, y manifestó el «rechazo de IU al canon por el préstamo de obras», una medida que se está implantando en los países de la Unión Europea. Por otra parte, Picallo declaró que no podía dejarse de lado el asunto de la posible gratuidad de los libros de texto.
Reinerio Álvarez, secretario general del PP, se centró en el enorme potencial que tienen las bibliotecas y los sectores de la edición y la restauración de libros en el Principado. Afirmó que, aunque la ley es muy importante, más lo son «las acciones reales», y comunicó que la intención del PP era ir más allá y convertir las bibliotecas asturianas en «verdaderos centros culturales de documentación».
Por su parte, José Luis Montes, diputado socialista, habló de la obligación de fomentar la lectura entre los jóvenes, ya que «no hay proceso educativo sin el libro». Además, coincidió con el PP en la necesidad de sacar el máximo rendimiento a las infraestructuras que tiene el Principado, atendiendo especialmente a las bibliotecas escolares.