Selección y adquisición: apuntes para una reflexión. 

Lic. Miguel Viciedo Valdés. (*)

 Licenciado en Historia. Diplomado en fuentes y servicios de la información. Miembro del taller de investigadores de la casa de altos estudios Don Fernando Ortiz, UH. Miembro de la cátedra  de estudios etnoculturales Trinidad Torregrosa del Centro Provincial de Superación Felix Varela, Ciudad de la Habana. Miembro de la ASCUBI (filial Ciudad de la Habana).  


  

Resumen 

 

Cuestiones medulares sobre el desarrollo de la actividad de selección y adquisición en nuestro sistema de bibliotecas públicas, son abordadas en este artículo que convoca a la reflexión de esta importante tarea, en la búsqueda de lograr la satisfacción del usuario a través de la optimización de los servicios de información. 

El método empleado ha sido la búsqueda y análisis documentales fundamentalmente así como la observación científica encubierta. No se incluyen la síntesis de la discusión de los resultados, aunque arribamos a conclusiones  y se hacen algunas recomendaciones, por cuanto este trabajo tiene la finalidad de lograr la reflexión de todos los implicados en el sistema. La toma de conciencia a partir de la reflexión, mostrarán a posteriori los resultados. 

 
 

Para todo aquel que labore en una unidad de información como técnico, especialista, informático, bibliotecario o bibliotecologo –para estar a tono con estos tiempos– no cabe dudas de que lo más importante en esta labor es el usuario . Este imprescindible “personaje histórico”, es el factor determinante en el desarrollo y consecución de un proceso que se inicia desde que el documento entra en la unidad de información por las vías establecidas para ello, hasta que llega a las manos del usuario convertido en un servicio informativo; proceso que concluye felizmente, cuando el gestor de la información –entiéndase bibliotecario– ha logrado satisfacer las necesidades informativas de ese usuario o cliente, algo que rara vez sucede si el bibliotecario no ha previsto esta situación.

¿Realmente han sido satisfechas las necesidades informativas del usuario, o han sido resueltas sus demandas de información? Es justamente en este cuestionamiento donde aflora el dilema de los servicios informativos de las bibliotecas públicas en los tiempos actuales.

 ¿Están nuestras bibliotecas públicas en condiciones de poder satisfacer las necesidades de información de sus usuarios a través del área de selección y adquisición, o de un selector en la generalidad de los casos sin la experiencia debida, con los problemas que existen con el “presupuesto asignado” para ello?

Correspondería hacer un análisis valorativo de este fenómeno, que nos permita, al menos aproximarnos a la realidad actual de estas áreas de selección en nuestras bibliotecas públicas.

Una mirada por dentro:
El área de selección y adquisición, pertenece al Departamento de procesamiento técnico de la información y cuenta con uno o dos bibliotecarios que se ocupan de la actividad. Estos especialistas realiza el trabajo de desarrollo de las colecciones según la política establecida en la NRCU 008/80 y la NRCU 012/84 . Ambos documentos normativos tienen una obsolescencia de 18 y 14 años respectivamente, y con ellos se trabaja aún en condiciones económicamente especiales.

Los estudios para la evaluación de las colecciones se realizan teniendo en cuenta: los análisis de las demandas y las desideratas, los resultados de investigaciones de correspondencia entre el fondo bibliográfico y la demanda de los lectores y además estudios de perfiles temáticos, contenidos, autores, editoriales, precios e intereses de las instituciones. Estos instrumentos de medición aplicados consecuentemente deben arrojar un cúmulo de información de vital importancia para viabilizar la labor. Y nuevamente se imponen cuestionamientos: ¿Se realizan esos estudios?, ¿Con qué frecuencia se aplican?, ¿Quién controla y chequea su aplicación?, ¿Responden en realidad a las necesidades de información del usuario?

Para evaluar las fuentes se asumen criterios como los apuntados anteriormente, pero no se realizan estudios bibliométricos e informétricos que puedan aportar una valoración más científica, más aprovechable.

A todo esto se añaden los insuficientes recursos que se destinan a la actividad de selección y adquisición, que van desde la ausencia de catálogos para publicaciones en moneda nacional hasta un presupuesto monetario asignado que no cubre la demanda de las bibliotecas publicas, y no contempla la moneda libremente convertible. Con estos recursos materiales, humanos, financieros y organizacionales, se lleva a cabo la compra, el canje y los donativos, que son las vías para la adquisición, empleados con suministradores como: Centros Provinciales del Libro y su red de librerías, Universidades, Biblioteca Nacional, Casas Editoriales, Librerías de uso, Libreros particulares, Embajadas y otras instituciones culturales y científicas nacionales o extranjeras. Volvemos a la reflexión para preguntarnos: ¿Es realmente insuficiente el presupuesto financiero?, ¿Se hace adecuado uso del mismo para dar respuesta a las demandas de los usuarios y a los intereses de la institución?, ¿Qué grado o porciento  de subjetivismo hay en el desarrollo de esta labor?

Todas estas interrogantes –que de continuar acotándolas llenarían un cuestionario– no tienen otra finalidad que convocar a la reflexión y al análisis de una actividad que reviste gran importancia en estos tiempos que vive nuestro país y el mundo entero. Tiempos en que la dinámica del desarrollo económico, social y cultural exige cada vez mas de los servicios de información y de sus trabajadores. Por lo tanto, se impone reconsiderar este fenómeno, ya que no es posible estar de espaldas a una realidad que nos ira absorbiendo poco a poco si no nos preparamos para ello.

Una mirada por fuera

Por supuesto, estas reflexiones en torno a la actividad de selección y adquisición, obedecen a la lectura y análisis de materiales de algunos autores que en cierta medida han tratado el tema, como el master Israel A. Nuñez Paula . Estos especialistas abordan cuestiones relacionadas con las necesidades de formación e información de los usuarios o clientes que esclarecen la validez de estos estudios, estudios de los que adolece la actividad en nuestro sistema de Bibliotecas Publicas. Por tal motivo, desde que comenzamos a tratar el tema nos hemos expresado en términos de demandas e intereses de usuarios, y no empleamos la variable necesidades de información.

Realmente Lo que hacemos es satisfacer, o tratar de satisfacer una demanda o interés, pero no se realiza un estudio de las necesidades de ese lector o usuario que van más allá de su demanda. Cuando ofertamos el servicio, tratamos de resolver lo que se nos está demandando, pero será lo que solicitan ciertamente, lo que necesitan como información. La selección se realiza de modo general a criterio del selector, éste en ocasiones acciona sobre la base de lograr el crecimiento y enriquecimiento del patrimonio bibliográfico, o con resultados de la aplicación de instrumentos de medición que no responden a la inmediatez de la demanda y que no se aplican como está establecido, o que son sencillamente obsoletas. Esto trae como consecuencia: la adquisición de títulos y volúmenes innecesarios que abarrotan almacenes y estanterías en lugares con poco espacio, mala ejecución de los recursos financieros destinados para la compra de documentos, descartes negativos que van a engrosar los anaqueles de materia prima, campañas de promoción de la lectura de títulos que no se mueven, y finalmente se pierde la oportunidad de satisfacer a la persona más importante en los servicios de información de nuestras bibliotecas públicas.

Es evidente, que en toda esta labor que conlleva la selección y adquisición –amén de la sobrada experiencia, la preparación cultural y el manejo o habilidades que se puedan tener de la actividad– existe una fuerte dosis de subjetivismo al que no puede abstraerse voluntariamente el selector. Urge la aplicación de instrumentos que hagan más científica y económica esta labor y a la vez que contribuyan a la optimización de los servicios bibliotecarios. Por supuesto que los estudios de necesidades de  formación e información de usuarios,  no pueden ser aplicados a todos y cada uno de los lectores que asisten y usan las bibliotecas, porque no es posible científicamente trabajar con el universo de los usuarios de una unidad de información, hay que definir categorías o segmentos de usuarios , establecer orden de prioridades y diseñar servicios a la medida para esos usuarios. Es decir, hay que realizar gestión de usuarios, y para realizar los estudios de necesidades, hay que hacer estudios informétricos que contemple temáticas, autores, idiomas, publicaciones, países, tecnologías y otros indicadores que enriquezcan el estudio.

Estos apuntes a propósito del tema de la selección y adquisición, nos convoca a reflexionar sobre el desarrollo de esta actividad en nuestro sistema de bibliotecas públicas, a hurgar en trabajos de estudiosos de la gerencia y los servicios de la información, los cuales han diseñado metodologías para la instrumentación y aplicación de estudios de formación e información de usuarios. Sería factible además la revisión y análisis de los instrumentos de medición existentes y de los documentos y metodologías que norman la selección y adquisición, para determinar el grado de caducidad, su utilización real, los resultados alcanzados en la aplicación de los mismos y el nivel de actualización con que cuentan. La búsqueda y consulta de la obra de estos estudiosos ya sean cubanos o extranjeros contribuiría al esclarecimiento y actualización de todos aquellos que están implicados en esta labor, a buscar soluciones para lograr rentabilidad económica aprovechando al máximo los recursos financieros disponibles y se mejorarían considerablemente los servicios de información al poder diseñar para los usuarios servicios a la medida.
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 Bibliografía
 

  • Informes de las visitas metodológicas realizadas de septiembre de 1997 a abril de 1998 a las bibliotecas municipales de Ciudad de la Habana, por el equipo metodológico de la Biblioteca Pública Provincial Rubén Martínez Villena. En: Archivos de la dirección de la Biblioteca Pública Provincial Rubén Martínez Villena. Ciudad de la Habana, 1998.

  • ------------ El enfoque socio-psicológico del servicio informático bibliotecario. TEMAS (Estudios de la cultura). Dpto. De Ciencia y Técnica. Ministerio de Cultura. Cuba, No. 9, 1986, 53-62.

  • ------------ Acerca de la metodología de estudio de las necesidades informativas. Las necesidades peculiares de información. Act. De la Inf. Cient. Técn.; No. 5 (136), 1987.

  • ------------ Metodología para el estudio  de las necesidades formativas e informativas. En: Información: Aspectos Socio-Psicológicos. T1. Isreael A. Nuñez Paula. Publicaciones IDICT, La Habana, 1990, 71-78 y 89-108.

  • Nuñez Paula, Israel A. “Guía metodológica para el estudio de necesidades de formación e información de los usuarios o lectores”. Revista Ciencias de la Información. No. 2, julio, 1992.

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(*) Investigador y promotor cultural.
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