|
RESUMEN
.
En la era en que los adelantos tecnológicos
aparecen con mayor rapidez que las capacidades de las organizaciones de
información y de sus usuarios para aprender a explotarlas de modo
efectivo; en la era en que las Ciencias de la Administración y las
técnicas de mercadeo sientan pautas en la profesión y las
Ciencias de la Información y la Biblioteconomía, es urgente
potenciar en la carrera vertiginosa, al verdadero protagonista de los cambios
que podrán hacerse, al hombre. El hombre que labora, que crea, que
estudia y que se recrea y al hombre cuya misión es comunicar información,
transmitir conocimiento, potenciar la inteligencia desde las entidades
de información, mediante la comunicación, tanto con sus usuarios
como dentro del propio sistema de información.
.
Casi todos los problemas de insatisfacción
de las necesidades de formación e información de los usuarios,
se deben a problemas en la comunicación. Estos problemas existen
y persisten sin ser identificados y su solución se intenta a través
de la nueva tecnología o de alguna técnica gerencial aislada,
sin una concepción integral que defina cómo aprovechar el
sistema de recursos gerenciales y tecnológicos. Esa concepción
integral la aporta el proceso humano que garantiza la transmisión
del conocimiento y el desarrollo de la inteligencia corporativa, la comunicación.
El conocimiento, la inteligencia y la comunicación, tienen sus leyes,
su organización optima y, por tanto, son objetos de gestión.
.
Se define el concepto de Gestión
de la Inteligencia y se argumenta su carácter de requisito esencial
para que las entidades de información se integren con éxito
a la exigente y compleja “Sociedad de la Información”. Se muestra
la estrategia general, que abarca incluso a los sectores poblacionales
que presumiblemente no tendrán acceso a la tecnología informática
y telemática avanzada.
|
¿Qué es la Sociedad
de la Información?, ¿Es algo del futuro?, si va a venir,
¿quién la trae?, ¿Los bibliotecarios se van a sentar
a esperar que alguien traiga la sociedad de la información, para
empezar después, a desempeñar su papel en ella?
.
Las respuestas a estas preguntas
son muy reveladoras de las contradicciones del mundo bibliotecario de hoy,
porque solo contradicciones muy serias pueden conducir a los bibliotecarios
a preguntarse cuál es su papel en la sociedad de la información,
su propio objeto de estudio.
.
Primeramente:
.
La Sociedad de la Información
no es algo del futuro, sino del presente. La Sociedad de la Información
ha sido definida como una sociedad en la que el desarrollo de la producción,
de los servicios, de la educación, de la cultura, de todas las esferas
de la actividad humana, dependerán de la información que
se tenga, y una sociedad en la que se necesita que la mitad de la fuerza
laboral esté dedicada, directa o indirectamente a la gestión
de información. Esa es la sociedad de hoy y, aún más,
ha sido la sociedad de siempre. Siempre el desarrollo de la producción,
de los servicios, de la educación, de la cultura, han dependido
de la información – por eso, unos países, los más
desarrollados en la gestión de información, son también
los más desarrollados en los demás campos -; en la sociedad
de hoy, la mitad de la fuerza laboral se dedica, en una u otra forma, a
la gestión de información, porque la información es
imprescindible y donde no hay alguien que la gestione para otros, ellos
mismos se la tienen que gestionar, o sea, más de la mitad de las
horas/hombre laborales deben estarse dedicando, directa o indirectamente,
a la gestión de información, lo cual ratifica que ya vivimos
en una Sociedad de la Información. Sin embargo, en todas las formas
de gestión de la información, la información noticiosa,
la información de mercado, la información científica,
la tecnológica, la cultural, las unidades de información
(dentro de las cuales es usual que solo se consideren las bibliotecas,
archivos, centros de documentación y de información y similares)
ocupan solo un pequeño espacio.
.
Cualquier organización requiere
información administrativa, de mercado, financiera, económica,
científica, tecnológica, etc. ¿Cuánta de esa
información están gestionando las unidades de información
y cuál es la calidad de esa gestión? Si ya estamos y siempre
hemos estado en una Sociedad de Información, entonces la pregunta
no es ¿cuál deberá ser el papel de las unidades de
información en la sociedad de la información?, Si no ¿Cuándo
los profesionales de la información ocuparán el espacio que
han estado dejando vacío en la sociedad? ¿Cuándo se
borrarán las fronteras autoimpuestas de la biblioteca, del archivo
o del museo, para comprender que se requiere estar preparados para diseñar
e imple-mentar flujos de información de todo tipo en cualquier tipo
de organización, desde la información cultural y educativa
en las zonas geográficamente alejadas o económicamente pobres,
hasta la ágil gestión de información de mercado en
una empresa de producción, servicios o comercio? Ese no es un problema
del futuro, sino del presente. Es un problema de conciencia, de autovaloración,
de idiosincrasia.
.
¿Qué ha cambiado en
la sociedad, época tras época, en lo que se refiere a la
información, que hace pensar que la Sociedad de la Información
es la del futuro y no la del presente? Simplemente ha cambiado la base
tecnológica y organizativa a través de la cual fluye la información.
La velocidad a la que puede viajar un gigantesco volumen de información
y las grandes capacidades de almacenamiento y acceso han conseguido sacar
a la luz las limitaciones que las unidades de información se habían
impuesto históricamente. Otros profesionales han diseñado
sistemas para trasmitir, útil y oportunamente, la información,
introduciéndose, perceptiblemente y con efectividad, en lo
que siempre ha sido función de las unidades de información.
Las funciones rutinarias de adquisición de información, de
procesamiento, almacenamiento, búsqueda y recuperación de
la información, incluso a texto completo, han sido depositadas en
las máquinas, dejando al descubierto que solo las funciones
de la investigación inteligente, el análisis, condensación
y transmisión del conocimiento contenido en varias fuentes (agregación
de valor), es la función propiamente del hombre ya que no puede
ser realizada por las máquinas. El cambio fundamental que todo esto
significa, se puede enunciar en la forma siguiente:
La misión de las unidades
de información y de los profesionales de la información ya
no es más la simple entrega de información existente en fuentes
originales respondiendo a un pedido. La misión de las unidades de
información es, desde ahora, la GESTIÓN DE LA INTELIGENCIA,
de la capacidad de aprender y anticiparse al cambio, de las organizaciones
y comunidades en las cuales están insertas dichas unidades de información.
.
¿Qué significa
gestionar la inteligencia de las organizaciones y comunidades usuarias?
.
Significa que la misión de
las unidades de información, consiste en capacitar a la organización
usuaria y a sus miembros (incluidos los propios trabajadores de la información),
para resolver, en forma efectiva y eficiente, todos los problemas, aprovechando
óptimamente los conocimientos accesibles a partir de diversas fuentes
documentales y no documentales.
.
Esta función es más
compleja, es la función de un maestro, de un facilitador, de un
asesor, de un consultor. Para que las unidades de información sean
capaces de gestionar la inteligencia de las organizaciones, alguien tiene
que gestionar la inteligencia de las unidades de información, su
capacidad para aprender. La responsabilidad aquí es fundamentalmente
de los gerentes de las unidades de información, de los órganos
de capacitación y de las escuelas técnicas y universitarias.
Pero hay un problema y es que las personas que ocupan esos cargos y tienen
la misión de enseñar y educar, y que tienen sobre sí
el peso de la responsabilidad de comenzar a gestar el cambio, gestionar
la inteligencia informacional para que esta, a su vez, gestione la inteligencia
de las organizaciones y comunidades usuarias, han sido formados en otra
época que, aunque no es muy lejana, ha quedado rápidamente
superada (menos de 10 años), han sido formados en otras concepciones,
adecuadas al desarrollo tecnológico y socio/económico de
aquella época y que, en unos casos por razones de edad, de posición
o de esquemas arraigados, representan, espontáneamente, su propia
resistencia al cambio.
.
Se requiere una reflexión.
Una avanzada de personas con experiencia debe superarse a sí misma
y crear las condiciones de flexibilidad en sus estilos y políticas
gerenciales que facilite que las fuerzas vivas, sangre más joven,
más nacida con la época, con esquemas de pensamiento más
flexibles, tomen el relevo, aprovechen esas facilidades y, cerrando filas
con sus facilitadores, enfrenten el cambio. Los docentes no deben supeditar
lo que enseñan a su propio conocimiento, sino crear también
las condiciones para que las nuevas generaciones aprendan a aprender por
sí mismas, con más celeridad, y asesorarlas con su experiencia.
El resultado es una colaboración. Ninguna de las partes puede lograr
el cambio sin la otra. No debe existir el temor a ser olvidado o desplazado,
pues siempre que los hombres de más experiencia ayudan a potenciar
a los más jóvenes, son venerados por ellos y se comparten
los éxitos. De eso existen excelentes ejemplos. Esta es una estrategia
esencial para la gerencia de recursos humanos en pro del cambio.
Si bien es cierto que los técnicos
y profesionales de la información deben formarse en el dominio de
las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación,
para ser capaces de resolver problemas de gestión de información
en organizaciones con recursos financieros que permitan la existencia de
tales tecnologías, no es menos cierto que en su formación
debe lograrse un equilibrio con respecto a las formas y métodos
del trabajo directo con los usuarios en las comunidades y organizaciones
donde la situación socioeconómica no permite la adquisición
de tecnología avanzada. Dentro de unos años, los que hoy
tienen recursos financieros y tecnológicos serán más
desarrollados y más ricos y los que hoy no tienen esos recursos
estarán aún más atrasados con respecto a aquellos,
porque esos recursos aceleran el desarrollo y su distribución desigual
determina diferencias cada vez mayores. Esto produce una concentración
del capital y del desarrollo integral, también mayores. Desgraciadamente,
la mayoría poblacional tendrá menos recursos y menos acceso
a la tecnología y, por tanto, a la información, y solo una
minoría podrá recibir servicios a través de la tecnología,
o sea que, tecnológicamente y tomando como patrón al segmento
minoritario del mundo, estaríamos en la “Sociedad de la Información”,
mientras que, desde el punto de vista socio-económico tal sociedad
no será cierta para la mayoría.
.
¿En qué sentido
se proyectan los cambios?
.
Para que las unidades de información
puedan desempeñar el papel que les corresponde en esa sociedad presente
de la información, como se ha dicho, deben interiorizar que su misión
alcanza a la Gestión de la Inteligencia de las organizaciones y
comunidades usuarias, cumpliendo, con respecto a ellas, una función
educativa, de orientación, con un control de su impacto y un enfoque
de los servicios orientado hacia la satisfacción a la medida de
las necesidades de formación e información de los usuarios/clientes,
con un alto valor agregado.
.
Para ello, habrá que desarrollar
en los profesionales de la información algunas capacidades como
el liderazgo, la capacidad de comunicación y relaciones interpersonales,
la fluidez tecnológica , la capacidad de identificación,
formulación y solución de problemas (sobre la base de un
fuerte dominio de la metodología de la investigación social),
el pensamiento sistemático o visión de sistema de todos los
recursos y situaciones (auxiliándose de herramientas tales como
el análisis de sistema, reingeniería, calidad total, que
tienen mucho en común entre sí), la capacidad de gestión
mediante el uso de diversas técnicas gerenciales contemporáneas.
.
Para lograr la formación
de esas capacidades, habilidades y conocimientos mediante los diferentes
niveles y formas de enseñanza, será necesario producir cambios
y actualizar los enfoques didácticos de la enseñanza, evolucionando
hacia formas en las que el estudiante desempeñe un rol más
activo en su propio aprendizaje, reencuentre el conocimiento mediante su
propio proceso de búsqueda y procesamiento de información,
se formule y resuelva problemas reales, con creatividad y donde haya una
fuerte combinación del aula, la investigación y la práctica
profesional donde se formen sólidamente sus valores de orientación
hacia su realidad circundante, un equilibrio entre teoría y práctica,
un tránsito gradual dependencia-independencia a medida que el estudiante
avanza en su formación, un carácter sistemático de
todas las actividades y una planificación y control consciente de
los aspectos no solo cognoscitivos sino también afectivos y educativos
de la formación.
.
Otro sentido del cambio que se debe
destacar es que todos los enfoques contemporáneos convergen en un
punto: su orientación al usuario/cliente, el diseño de los
productos o servicios a la medida de sus necesidades una vez que estas
han sido rigurosamente determinadas. Para reforzar el imperativo de trabajar
en este sentido en el presente, sirven algunos párrafos de una comunicación
transmitida por correo electrónico a los miembros de la Sociedad
Latinoamericana de Calidad, acerca de la nueva norma ISO 9001-2000 para
el Análisis, Diseño y Evaluación de Sistemas (dentro
de los cuales se encuentran los de Gestión de la Inteligencia o
Aprendizaje, del Conocimiento o de la Información), donde se muestra
que en el lapso de dos años, será requisito, normado, contemplar
dentro de los sistemas, el de información sobre las necesidades
de formación e información de los usuarios/clientes.
.
“El Comité 176 que prepara
la serie 9000, ha hecho público un proyecto de la Norma ISO 9001
(llamado ISO/CD1, 9001:2000, Julio de 1998), que reemplazará, con
innovaciones destacables, a la versión vi-gente desde 1994. La nueva
versión tiene prevista la conclusión de su estudio y votación
para el Noviembre del 2000 y, recién entonces, se iniciará
el plazo de adecuación para la transición de las 200.000
empresas certificadas y las que se encuentren en proceso de implementación,
estimado en dos años.
.
Los principales puntos de cambio
son: (...)
..
(C) EL CLIENTE GANA PROTAGONISMO:
Se incorporan, en las exigencias normativas, diversas actividades orientadas
a la relación con el cliente y el logro de su satisfacción:
.
(C.1) La identificación y
definición de necesidades y requisitos del cliente con el objetivo
de lo-grar su confianza en los productos y/o servicios provistos (5.2).
.
(C.2) Procesos específicos
para conocer sus requerimientos, que ahora alcanzan a la disponibilidad,
entrega y obligaciones legales (7.2.1).
.
(C.3) Metodología y medidas
adecuadas para la medición y monitoreo de la confianza y satisfacción
de los clientes y para retroalimentar los procesos con esta información
(8.2.1.1).
.
(C.4) La evaluación de las
tendencias y resultados en la satisfacción e insatisfacción
de los clientes y su comparación con los datos pertinentes del mercado
es un requisito exigido (8.1.2.2).
.
(C.5) Se establece explícitamente
la comunicación con el cliente sobre el producto o servicio, los
procesos de reposición y la opinión del cliente sobre el
desempeño (7.2.4).
.
(D) MEDICION Y ANALISIS: Se incorpora
la necesidad de la medición del desempeño del Sistema, identificando
a las auditorías internas como una herramienta para esta medición
y ampliando las mediciones tradicionales con la evaluación de la
Satisfacción de los Clientes (8.2.1).
.
(F) EVALUACIÓN DE LA EFECTIVIDAD
DE LA CAPACITACIÓN: El concepto de evaluar la efectividad de la
capacitación se agrega al anterior de planificarla, llevarla
a cabo y registrarla, a fin de proveer un desarrollo sistemático
de las competencias.
.
Cuando en "Gestión de Procesos"
se introduce en el "hacer", ordena los requisitos tal como ocurren las
cosas dentro de la organización:
.
(G.1) La detección
de las necesidades de los clientes; el diseño; las compras (el servicio);
el control de la producción de bienes/prestación de los servicios;
el tratamiento de no conformes; la entrega y pos entrega...
.
Se trata de una Norma más
amigable, más adecuada a la realidad de sus usuarios y actualizada,
que impulsa a la empresa a actuar en función de las demandas y preferencias
de los clientes, mejorando continuamente sus procesos, sus productos y
sus servicios.”
.
Contradictoriamente, resulta en
la actualidad deficiente, a escala mundial, la labor creadora, metodológica
para el trabajo con los usuarios en todo sentido: Poco se ha escrito sobre
criterios y formas de definir y registrar a los usuarios potenciales concretos
de una entidad de información y sobre los pasos y las formas de
segmentación o agrupación de ese mercado de información,
o sobre los criterios para establecer prioridades en el servicio y como
aplicarlos; pocas metodologías se pueden encontrar que permitan
conocer las necesidades de formación e información de los
usuarios más allá de sus intereses conscientes, para diseñar,
sobre esta base, los servicios a la medida. Pobre es también la
producción de ideas sobre el desarrollo de estrategias de comunicación
adecuadas (Publicidad, Promoción, Relaciones Públicas) con
el universo de usuarios/clientes potenciales.
.
¿Cómo han podido pasar
tantos años de evolución del trabajo informacional bajo el
concepto de que la misión, la meta principal, de una entidad de
información, es satisfacer las necesidades de sus usuarios y ser,
justamente, los aspectos señalados en este párrafo, los que
agrupan el trabajo con los usuarios, los menos abordados en la teoría
y en la práctica de las unidades de información?
.
La Teoría y Metodología
del Trabajo con los Usuarios debe fortalecerse para garantizar el papel
de las unidades de información en la sociedad de la información.
Se requiere un llamado a las asociaciones de profesionales de la información
para fortalecer en sus líneas de trabajo y de investigación,
en las comisiones de los eventos científicos aquellas que tienen
que ver con el perfeccionamiento de la didáctica en la profesión
y también el desarrollo de la investigación, la docencia
y la aplicación a la práctica de las unidades de información
de las acciones del trabajo con los usuarios, para dar un verdadero sentido
a su labor. En los Planes de Estudio, tanto de grado como de postgrado,
de la región, se observa muy poca presencia de materias vinculadas
al trabajo con los usuarios, es escasa la investigación, los especialistas
dedicados a estos temas y sus publicaciones se hallan muy dispersos en
el tiempo y en el espacio. Se requiere darle identidad y vida propia a
estas temáticas.
.
En INFO/97, en La Habana, se creó
un grupo gestor internacional de Teoría y Metodología de
Trabajo con los Usuarios, encargado de crear una publicación especializada
en el tema, una página web y otras iniciativas. Ya se han elaborado
y distribuido los dos primeros números de “Forinf@. Revista Iberoamericana
sobre Usuarios de Información”, aún en versiones de prueba
antes de lanzarla a la red. Se ha organizado e impartido, más de
20 veces en la región, el curso, En busca de la excelencia en el
trabajo con los usuarios. Paradigmas contemporáneos. Estas y otras
muchas ideas son formas de contribuir al cambio en este sentido.
.
Como conclusión, se puede
decir que en la actualidad se requiere formar, actualizar, capacitar y
recalificar profesionales de la información con vocación
de trabajo social, de servicio, de esfuerzo, con o sin condiciones tecnológicas,
decididos a ganarse su prestigio sirviendo a las comunidades usuarias de
cualquier tipo que le corresponda. Al proyectar su formación deberá
pensarse no solo en sus conocimientos y habilidades, sino también
en la educación de sus valores y de su compromiso ético consigo
mismo, con la organización a la que pertenece, con los usuarios
(en el sentido personal) y con la SOCIEDAD, que NO SERÁ, sino que
YA ES, una Sociedad de la INFORMACION.
.
___________________________________
.
BIBLIOGRAFÍA
..
.
1. CONCALVES, A. P. Focalizando
en el cliente. [En línea]: Argentina. 1997.<[http://www.calidad.org.ar>
[Consulta: 20 marzo 1998].
2. CONGRESO INTERNACIONAL DE INFORMACIÓN
ELECTRÓNICA Y BIBLIOTECAS DIGITALES. ¿Es necesario un nuevo
nombre para el Bibliotecario? Mesa Redonda. En: Memorias del Congreso.
San José, Costa Rica, 23-26 de sept. de 1997
.
3. CÓRDOBA GONZÁLEZ,
SARAY. Los métodos cualitativos en los estudios de Usuarios: una
revisión bibliográfica. FORINF@. Revista Iberoamericana sobre
Usuarios de la Información. No. 1. Julio-Sept. /1998. 5-8.
4. FERNÁNDEZ, ISABEL; ISRAEL
A. NÚÑEZ Y OTROS. Estudio de necesidades y proyección
del servicio informativo-bibliotecario para objetivos económico-sociales
en zonas de difícil ac-ceso. En: 45 Congreso de la FID. FID´90.
La Habana, sep.1990.
.
5. GOÑI CAMEJO, IVIS; NÚÑEZ
PAULA, ISRAEL A.. Servicio de Información para Negocios y Objetivos
Estratégicos. Una opción de las Bibliotecas Especializadas.
Ponencia presentada en el IV Taller de Bibliotecas Universitarias de América
Latina y el Caribe. Ciudad de La Habana, 5-9 de octubre de 1998. 23p.
.
6. JENNINGS MARIE; DAVID CHURCHILL.
¿Cómo Gerenciar la Comunicación Corporativa?. Pautas
para la acción. LEGIS. Fondo Editorial. Serie Empresarial. Bogotá,
1991. 166p.
.
7. KONINGER, PAUL; JANOWITZ, KARL
Drowning in Information, but thirsty in knowledge. (Inundados en Información
pero carentes en conocimiento). International Journal of Information Mana-gement.
v.15, n.1, 1995, pp.5-16. (Resumen interpretativo elaborado y subtítulos
propuestos por el CLADES).
.
8. MARTIN, SUSAN K. An entrepreneurial
Bent for a Service Profession. The Journal of Academic Librarianship 21
(6): 473- 474, 1995.
.
9. MEJÍA, MYRIAM. El Manejo
de Información sobre Cultura Popular: Una Estrategia de la Biblioteca
Pública para estimular el acceso al Conocimiento y apoyar procesos
de Alfabetización. Revista Interamericana de Bibliotecología.
14(1)61-70, enero-junio 1991.
.
10. NÚÑEZ PAULA, ISRAEL
A. Guía metodológica para el estudio de las necesidades de
formación e información de los usuarios o lectores. 2da.
Edición. ACIMED No. 3, 1997. 32-51 Versión electrónica
en: http://infonew.sld.cu/revistas/aci/aci06397.htm.
.
11. NÚÑEZ PAULA, ISRAEL
A. Perspectivas de Acción, Educación y Entrenamiento para
los Trabajadores de la Información. Bases Socio-Psicológicas.
Ciencias de la Información vol. 23, no. 4, dic. 1992 ISSN: 0864-4659
.
12. PAEZ URDANETA, IRASET. Gestión
de la inteligencia, Aprendizaje tecnológico y Modernización
del Trabajo Informacional. Retos y Oportunidades.Instituto de Estudios
del Conocimiento de la Univ. Simon Bolivar/Cjo. Nac. de Invest. Cient.
y Tecnológicas. Caracas, 1992. 253 p. p. 103.
.
13. PAEZ URDANETA, IRASET. Información
para el Progreso de América Latina. Congreso de la República.
Caracas, 1990. 238 p.
.
14. PÁEZ URDANETA, IRASET.
Pautas para la Investigación de los usuarios y los servicios (III).
Infolac 5(1): enero-marzo, 1992.
.
15. PONJUÁN DANTE, GLORIA.
Gestión de Información en las Organizaciones. Centro de Capacitación
en Información Prorrectoría. CECAPI. Universidad de Chile,
Chile. 1998.
.
16. PONJUÁN DANTE, GLORIA.
Industria y Mercado de la Información. Presencia del tercer mundo.
Apuntes para una discusión. Ciencias de la Información 25(2):76-81,
junio 1994.
.
17. PONJUÁN DANTE, GLORIA.
Introducción de las técnicas gerenciales en la practica de
las organizaciones de información. Algunas experiencias. En: Memorias
del Congreso Internacional de Información INFO/97. Ciudad de La
Habana. 13 al 17 de octubre de 1997. 5 p.
.
18. REGAN, MURIEL. Librarians &
Libraries in the 1990s: Gloom and Doom, or Fame and a Different Game. Special
Libraries Association. Fall, 1987. 295-298
.
19. RENDÓN ROJAS, MIGUEL
ANGEL. Las Tareas de la Fundamentación de la Bibliotecolo-gía.
Investigación Bibliotecológica. 8(17): 4-9, julio-diciembre
1994.
.
20. RODRIGUES HERMES DE ARAÚJO,
VANIA. Papel do profissional da informaçao em uma sociedade em mudança.
Ci. Inf. Brasilia, 15(1); Jan-Jun, 1986. 11-13
.
21. ROJAS GIRALDO, MAURICIO. Política
Nacional de Información bajo la perspectiva de la Sociedad del Conocimiento.
En: Memorias del Congreso internacional de Información INFO/97.
Ciudad de La Habana. 13 al 17 de octubre de 1997. 11 p.
.
22. ROWLEY JENNIFER E. From Storekeeper
to Salesman. Implementing de Marketing Con-cept Libraries. Library Review.
44(1):24-35, 1995.
.
23. SHERA, JESSE H. Los Fundamentos
de la Educación Bibliotecológica. CUIB. UNAM. Mé-xico,
1990 520 p. (Monografías; 9).
.
24. SOARES PINTO FERREIRA, SUELI
MARA. Novos Paradigmas e Novos Usuarios de In-formação. Ciencia
da Informaçao – Vol. 25. No. 2, 1995.
25. SOCIEDAD LATINOAMERICANA PARA
LA CALIDAD. ISO 9001 versión 2000. En Cali-dad-SLC News. Doc. Distribuído
por correo electrónico slc@calidad.org (SLC)
26. SWALES, JOHN M.; ROGERS, PRISCILLA,
S. Discourse and the projection of corporate culture: the mission statement.
(Discurso y la proyección de la cultura corporativa: la declara-ción
de la misión). Discourse and society: v.6, n. 2, pp.223-242. (Resumen
interpretativo elaborado y subtítulos propuestos por el CLADES).
27. T. D. WEBB. The frozen library:
a model for twenty-first century libraries (La biblioteca "congelada":
un modelo para las bibliotecas del siglo 21). The Electronic Library, v.13,
n.1, february 1995, pp.21-26 (Resumen interpretativo elaborado y subtítulos
propuestos por el CLADES).
..
28. TAYLOR, GRAHAM. Social Intelligence.
Social Intelligence, Vol. 1, N. 2, 1991. p. 2
.
29. UNESCO. Guía del bibliotecario
para promover la vinculación entre la biblioteca pública
y la comunidad. UNESCO. Caracas, 1987. -- 165 p.
30. UNESCO. La armonización
de la capacitación en materia de Biblioteconomía, Ciencias
de la Información y Archivística. UNESCO. PGI, 1987
|