Importancia
de
la
Inteligencia
Emocional
"Las
normas
que
gobiernan
el
mundo
laboral
están
cambiando.
En
la
actualidad
no
sólo
se
nos
juzga
por
lo
más
o
menos
inteligentes
que
podamos
ser
ni
por
nuestra
formación
o
experiencia,
sino
también
por
el
modo
en
que
nos
relacionamos
con
nosotros
mismos
o
con
los
demás."
Esta
es
como
ya
hemos
dicho,
la
gran
cruzada
de
Goleman:
que
desde
todos
los
ámbitos
posibles
se
comience
a
considerar
la
inteligencia
emocional
y
sus
competencias
como
claves
para
el
éxito
personal
y
profesional.
He
aquí
alguna
colección
de
frases
más
que
ilustran
sus
planteamientos:
Los
argumentos
más
convincentes
y
poderosos
se
dirigen
tanto
a
la
cabeza
como
al
corazón.
Y
esta
estrecha
orquestación
entre
el
pensamiento
y
el
sentimiento
es
posible
gracias
a
algo
que
podíamos
calificar
como
una
especie
de
autopista
cerebral,
un
conjunto
de
neuronas
que
conectan
los
lóbulos
prefrontales
–
el
centro
ejecutivo
cerebral,
situado
inmediatamente
detrás
de
la
frente
y
que
se
ocupa
de
la
toma
de
decisiones-con
la
región
profunda
del
cerebro
que
alberga
nuestras
emociones.
De
este
modo,
resulta
ciertamente
paradójico
que
las
habilidades
"blandas"
tengan
una
importancia
decisiva
en
el
éxito
profesional
en
los
dominios
más
duros.
La
excelencia
depende
más
de
las
competencias
emocionales
que
de
las
capacidades
cognitivas.
Incluso
en
las
profesiones
técnicas
y
científicas,
el
pensamiento
analítico
ocupa
un
tercer
lugar,
después
de
la
capacidad
de
influir
sobre
los
demás
y
de
la
motivación
de
logro.
A
la
hora
de
tomar
una
decisión,
"el
primer
paso
es
siempre
muy
consciente,
deliberado
y
analítico,
pero
no
debemos
desdeñar
el
aspecto
emocional
porque
ambos
son
igualmente
importantes.
Es
lo
que
se
denomina
corazonada,
intuición.
La
capacidad
de
percibir
este
tipo
de
sensaciones
subjetivas
tienen
un
origen
evolutivo.
Las
regiones
cerebrales
implicadas
en
las
sensaciones
viscerales
son
mucho
más
antiguas
que
las
del
centro
del
pensamiento
racional.
Los
circuitos
nerviosos
ligados
a
los
centros
emocionales
(la
amígdala)
nos
proporcionan
una
respuesta
somática-
una
sensación
visceral-
de
la
decisión
que
debemos
tomar.
La
expresión
clásicamente
utilizada
para
referirse
a
este
tipo
de
sensibilidad
que
nos
orienta
es
la
de
sabiduría.
(p.80).
Nuestra
mente
no
está
organizada
como
un
ordenador
que
pueda
brindarnos
una
pulcra
copia
impresa
de
los
argumentos
racionales
a
favor
y
en
contra
de
una
determinada
decisión,
basándose
en
todas
las
ocasiones
anteriores
en
que
hayamos
tenido
que
afrontar
una
situación
similar.
En
lugar
de
ello,
la
mente
hace
algo
mucho
más
elegante,
calibrar
el
poso
emocional
que
han
dejado
las
experiencias
previas
y
darnos
una
respuesta
en
forma
de
presentimiento
o
sensación
visceral.
Cuando
disponemos
de
los
recursos
emocionales
adecuados,
lo
que
anteriormente
parecía
amenazador,
podemos
terminar
abordándolo
como
un
desafío
y
afrontarlo
con
energía
y
hasta
con
entusiasmo.
(pág
131)
Características
y
rasgos
de
las
personas
de
éxito
Para
ilustrar
su
tesis,
el
autor
toma
nota
de
varias
investigaciones
en
las
que
se
recogen
las
características
de
lo
que
se
denominan
"trabajadores
estrella"
así
como
las
características
que
los
empresarios
buscan
actualmente
en
los
trabajadores.
Las
investigaciones
que
a
lo
largo
de
las
décadas
han
tratado
de
rastrear
los
talentos
de
los
trabajadores
"estrella"
nos
indican
que
existen
dos
habilidades
que
se
han
vuelto
cruciales
en
los
noventa:
la
formación
de
equipos
y
la
capacidad
de
adaptarse
a
cambios.
Existen
un
conjunto
completamente
nuevo
de
capacidades
que
están
comenzando
a
perfilarse
como
rasgos
distintivos
de
los
trabajadores
estrella,
entre
las
que
cabe
destacar
la
capacidad
de
servir
de
catalizador
del
cambio
y
el
aprovechamiento
de
la
diversidad.
Descubrimos
que
existen
algunas
competencias
que
diferenciaban
a
los
trabajadores
estrella
de
los
otros.
A
saber:
empatía,
autodisciplina,
iniciativa.
(pág
35)
Para
afrontar
adecuadamente
las
situaciones
emocionales
en
sumo
grado
hace
falta
ser
un
buen
mediador,
es
decir,
hay
que
ser
capaz
de
despertar
la
confianza
de
los
demás
y
de
establecer
un
adecuado
rapport
con
ellos,
es
decir,
saber
escuchar,
ser
capaz
de
persuadir
y
saber
aconsejar.
En
palabras
de
este
msmo
directivo:
"para
poder
alentar
la
confianza
de
los
demás
usted
debe
ser
consciente
de
sí
mismo,
asumir
el
punto
de
vista
de
los
demás
y
ser
también
capaz
de
estar
plenamente
presente".
(p.56)
La
única
habilidad
cognitiva
que
diferencia
a
los
directivos
"estrella"
de
los
mediocres
es
la
capacidad
de
reconocer
pautas,
es
decir
la
capacidad
de
extraer
la
información
necesaria
para
comprender
las
tendencias
más
relevantes
y
forjarse
una
"visión
global"
que
permita
planificar
estrategias
de
acción
para
el
futuro.
(p.58)
Los
mejores
siempre
están
dispuestos,
por
ejemplo,
a
quedarse
un
tiempo
extra
para
ayudar
a
sus
compañeros
a
concluir
un
proyecto
y
no
se
guardan
para
sí
los
pequeños
descubrimientos
que
pueden
facilitar
el
trabajo
sino
que
los
comparten
abiertamente.
Son
personas
que
no
compiten,
sino
colaboran.
(p.62)
Las
competencias
emocionales
más
relevantes
para
el
éxito
caen
dentro
de
los
tres
grupos
siguientes:
Iniciativa,
motivación
de
logro
y
adaptabilidad
Influencia,
capacidad
para
liderar
equipos
y
conciencia
política
Empatía,
confianza
en
uno
mismo
y
capacidad
de
alentar
el
desarrollo
de
los
demás
(p.64)
En
un
mundo
tan
cambiante
encontramos
que
la
flexibilidad,
la
posibilidad
de
adaptarse
al
cambio
es
más
importante
que
la
experiencia
(p.69).
Sólo
cuando
una
persona
muestra
un
amplio
ramillete
del
espectro
total
de
las
competencias
emocionales
existe
la
posibilidad
de
que
alcance
lo
que
McClelland
denominó
"punto
crítico",
una
condición
que
permite
descollar
como
un
trabajador
"estrella"
y
desempeñar
una
función
semejamte
a
la
de
los
catalizadores
en
ciertas
reacciones
químicas.
(p.63).
¿Qué
buscan
actualmente
los
empresarios
de
los
trabajadores?
Capacidad
de
escuchar
y
de
comunicarse
verbalmente.
Adaptabilidad
y
capacidad
de
dar
una
respuesta
creativa
ante
los
contratiempos
y
los
obstáculos.
Capacidad
de
controlarse
a
sí
mismo,
confianza,
motivación
para
trabajar
en
la
consecución
de
determinados
objetivos,
sensación
de
querer
abrir
un
camino
y
sentirse
orgulloso
de
los
logros
conseguidos.
Eficacia
grupal
e
interpersonal,
cooperación,
capacidad
de
trabajar
en
equipo
y
habilidad
para
negociar
las
disputas.
Eficacia
dentro
de
la
organización,
predisposición
a
participar
activamente
y
potencial
de
liderazgo.
Características
y
rasgos
de
las
personas
que
fracasan
Pero
si
estas
son
las
competencias
de
los
trabajadores
estrella
y
por
tanto,
las
que
lo
empresarios
valoran
más
en
la
actualidad,
las
características
y
rasgos
de
las
personas
que
fracasan
son:
Las
conclusiones
de
una
investigación
realizada
con
altos
ejecutivos
que
había
acabado
fracasando
arrojaban
los
siguientes
rasgos
en
común:
Rigidez:
incapacidad
para
adaptarse
al
cambio
e
imposibilidad
para
asimilar
o
responder
adecuadamente
a
la
retroalimentación
sobre
los
rasgos
que
deben
cambiar
o
mejorar.
Con
poco
desarrollo
de
la
capacidad
de
escuchar
y
aprender.
Relaciones
muy
pobres:
personas
que
critícan
muy
severamente,
insensibles
o
exigencias
exageradas
que
terminan
confundiendo
a
sus
subordinados.
Las
diferencias
entre
los
directivos
que
triunfan
y
los
que
fracasan
suele
girar
en
torno
a
dos
de
las
principales
dimensiones
de
las
competencias
emocionales
que
enumeramos
a
continuación:
Autocontrol:
los
jefes
que
fracasan
soportan
mal
la
presión
y
tienden
al
mal
humor
y
los
ataques
de
cólera.
El
directivo
con
éxito
no
pierde
el
equilibrio
durante
las
situaciones
tensas,
sino
que
aun
en
miedo
de
la
crisis
mantienen
su
serenidad.
Responsabilidad:
los
fracasados
reaccionan
defensivamente
ante
los
errores
y
las
críticas,
negándolas,
encubriéndolas
o
intentado
descargar
su
responsabilidad
sobre
otras
personas
Fidelidad:
los
errores
están
ligados
al
exceso
de
ambición,
al
deseo
de
seguir
adelante
a
expensas
de
los
demás.
Los
directivos
que
triunfan
muestran
un
profundo
interés
por
las
necesidades
de
sus
subordinados.
Habilidades
sociales:
los
que
fracasan
muestran
un
exceso
de
arrogancia,
agresividad
o
prepotencia.
Establecimiento
de
vínculos
y
aprovechamiento
de
la
diversidad:
los
directivos
que
fracasan
son
incapaces
de
crear
una
red
de
cooperación
y
relaciones
provechosas
(p.68).
La
importancia
de
la
Inteligencia
Emocional
para
Managers
y
Técnicos
Cientos
de
millones
de
dólares,
euros
y
monedas
de
todo
tipo
se
gastan
los
managers
y
directivos
al
año
en
formación.
Desde
luego,
si
hay
algo
que
preocupa
es
el
desarrollo
de
líderes
en
las
organizaciones,
esta
perspectiva
no
escapa
de
la
Inteligencia
Emocional,
como
tampoco
se
escapa
el
desarrollo
de
estas
competencias
a
los
técnicos
tan
importantes
en
la
era
de
los
"bits"
El
principio
de
Peter,
que
afirma
que
uno
se
ve
promocionado
hasta
que
alcanza
su
nivel
de
incompetencia
muestra
como,
el
hecho
de
que
una
persona
sea
ascendida
por
sus
buenos
conocimientos
técnicos
no
presupone
que
vaya
a
ser
un
buen
jefe,
ya
que
la
situación
de
dirigir
personas
es
nueva
para
él.
Este
principio
explica
porqué
el
entorno
laboral
se
encuentra
saturado
de
malos
jefes
(p.70).
Stephen
Rosen
del
MIT
explica
respecto
a
los
científicos
y
los
técnicos:
"Cuanto
más
inteligentes
son,
mayor
es
también
su
incompetencia
emocional
y
social.
Es
como
si
el
músculo
intelectual
se
hubiera
fortalecido
a
expensas
de
los
músculos
de
las
competencias
personal
y
social"
A
este
fenómeno
lo
denomina
"Incapacidad
Aprendida"
(p.72)
Definiciones
Antes
de
introducirnos
en
los
conceptos
manejados
en
el
libro,
convine
que
invertir
algo
de
tiempo
en
saber
como
entiende
el
autor
conceptos
como
competencia,
inteligencia
práctica
o
incluso
competencia
emocional:
Una
competencia
es
un
rasgo
personal
o
un
conjunto
de
hábitos
que
llevan
a
un
desempeño
laboral
superior
o
más
eficaz
o,
por
decirlo
de
otro
modo,
una
habilidad
que
aumenta
el
valor
económico
del
esfuerzo
que
una
persona
realiza
en
el
mundo
laboral
(pág
35)
Inteligencia
práctica:
una
combinación
de
destreza
y
experiencia.
Así
pues,
aparte
del
CI
son
nuestras
habilidades
prácticas
y
las
capacidades
técnicas
que
podamos
dominar
las
que
determinarán
nuestro
desempeño
cotidiano.
La
pericia
es,
en
gran
medida,
una
combinación
entre
el
sentido
común
y
los
conocimientos
y
habilidades
concretos
necesarios
para
desempeñar
adecuadamente
nuestro
trabajo.
La
pericia
se
adquiere
mediante
el
aprendizaje
cotidiano
y
nos
permite
comprender
los
entresijos
de
una
determinada
profesión,
un
conocimiento
real
que
sólo
puede
ser
fruto
de
la
práctica.
Una
competencia
emocional
es
una
capacidad
adquirida
basada
en
la
inteligencia
emocional
que
da
lugar
aun
desempeño
laboral
sobresaliente.
Nuestra
inteligencia
emocional
determina
la
capacidad
potencial
de
que
dispondremos
para
aprender
las
habilidades
prácticas
basadas
en
uno
de
los
siguientes
elementos
compositivos:
la
conciencia
de
uno
mismo,
la
motivación,
el
autocontrol,
la
empatía
y
la
capacidad
de
relación.
Características
de
la
Inteligencia
Emocional
Veamos
a
continuación
como
el
autor
defien
las
características
más
importantes
de
la
Inteligencia
emocional
Las
habilidades
de
la
inteligencia
emocional
son
sinérgicas
respecto
de
las
cognitivas
y
los
trabajadores
estrella
tienen
unas
y
otras.
Las
emociones
descontroladas
pueden
convertir
en
estúpida
a
la
gente
más
inteligente.
Pero
el
hecho
de
poseer
una
elevada
inteligencia
emocional,
no
garantiza
que
la
persona
haya
aprendido
las
competencias
emocionales
que
más
importan
en
el
mundo
laboral
sino
tan
sólo
que
está
dotada
de
un
excelente
potencial
para
desarrollarlas.
Las
conclusiones
de
un
estudio
realizado
en
Harvard
exponen
que
las
personas
pueden
experimentar
intuitivamente,
en
los
primeros
treinta
segundos
de
un
encuentro,
la
impresión
básica
que
tendrán
a
los
quince
minutos…o
al
cabo
de
medio
año.
La
intuición
y
las
sensaciones
viscerales
constituyen
un
índice
de
nuestra
capacidad
para
captar
los
mensajes
procedentes
del
almacen
interno
de
recuerdos
emocionales,
nuestro
patrimonio
personal
de
sabiduría
y
sensatez
(…)
Las
características
de
las
capacidades
de
la
inteligencia
emocional
son:
Independencia.
Cada
persona
aporta
una
contribución
única
al
desempeño
de
su
trabajo.
Interdependencia:
cada
individuo
depende
en
cierta
medida
de
los
demás.
Jerarquización:
las
capacidades
de
la
inteligencia
emocional
se
refuerzan
mutuamente.
Necesidad
pero
no
suficiencia…poseer
las
capacidades
no
garantiza
que
se
acaben
desarrollando.
Genéricas…se
pueden
aplicar
por
lo
general
a
todos
los
trabajos,
pero
cada
profesión
exige
competencias
diferentes.
Las
Competencias
Emocionales
El
desarrollo
conceptual
de
libro
sigue
la
definición
y
la
explicación
de
las
competencias
emocionales
Competencia
personal.
Determinan
el
modo
en
que
nos
relacionamos
con
nosotros
mismos
Conciencia
de
uno
mismo:
conciencia
de
nuestros
propios
estados
internos,
recursos
e
intuiciones.
Conciencia
emocional:
reconocer
las
propias
emociones
y
efectos
Valoración
adecuada
de
uno
mismo:
conocer
las
propias
fortalezas
y
debilidades.
Confianza
en
uno
mismo:
seguridad
en
la
valoración
que
hacemos
sobre
nosotros
mismos
y
sobre
nuestras
capacidades
Autorregulación:
control
de
nuestros
estados,
impulsos
y
recursos
internos
Autocontrol:
capacidad
de
manejar
adecuadamente
las
emociones
y
los
impulsos
conflictivos
Confiabilidad:
fidelidad
al
criterio
de
sinceridad
e
integridad
Integridad:
asumir
la
responsabilidad
de
nuestra
actuación
personal
Adaptabilidad:
flexibilidad
para
afrontar
los
cambios
Innovación:
sentirse
cómodo
y
abierto
ante
las
nuevas
ideas,
enfoques
e
información.
Motivación:
las
tendencias
emocionales
que
guían
o
facilitan
el
logro
de
nuestros
objetivos.
Motivación
de
logro:
esforzarse
por
mejorar
o
satisfacer
un
determinado
criterio
de
excelencia.
Compromiso:
secundar
los
objetivos
de
un
grupo
u
organización.
Iniciativa:
prontitud
para
actuar
cuando
se
presenta
la
ocasión.
Optimismo:
persistencia
en
la
consecución
de
los
objetivos
a
pesar
de
los
obstáculos
y
los
contratiempos.
Competencia
social.
Determinan
el
modo
en
que
nos
relacionamos
con
los
demás
Empatía:
conciencia
de
los
sentimientos,
necesidades
y
preocupaciones
ajenas
Comprensión
de
los
demás:
tener
la
capacidad
de
captar
los
sentimientos
y
los
puntos
de
vista
de
otras
personas
e
interesarnos
activamente
por
las
cosas
que
les
preocupan
Orientación
hacia
el
servicio:
anticiparse,
reconocer
y
satisfacer
las
necesidades
de
los
clientes
Aprovechamiento
de
la
diversidad.
Aprovechar
las
oportunidades
que
nos
brindan
diferentes
tipos
de
personas
Conciencia
política:
capacidad
de
darse
cuenta
de
las
corrientes
emocionales
y
de
las
relaciones
de
poder
subyacentes
en
un
grupo
Habilidades
sociales:
capacidad
para
inducir
respuestas
deseables
en
los
demás
Influencia:
utilizar
tácticas
de
persuasión
eficaces
Comunicación:
emitir
mensajes
claros
y
convincentes
Liderazgo:
inspirar
y
dirigir
a
grupos
y
personas
Catalización
del
cambio:
iniciar
o
dirigir
los
cambios
Resolución
de
conflictos:
capacidad
de
negociar
y
resolver
conflictos
Colaboración
y
cooperación:
ser
capaces
de
trabajar
con
los
demás
en
la
consecución
de
una
meta
común
Habilidades
de
equipo:
ser
capaces
de
crear
la
sinergia
grupal
en
la
consecución
de
metas
colectivas
La
Conciencia
Emocional
La
capacidad
de
reconocer
el
modo
en
que
nuestras
emociones
afectan
a
nuestras
acciones
y
la
capacidad
de
utilizar
nuestros
valores
como
guía
en
el
proceso
de
toma
de
decisiones.
Conciencia
emocional:
Reconocer
nuestras
emociones
y
sus
efectos
Las
personas
dotadas
de
esta
competencia:
Saben
qué
emociones
están
sintiendo
y
porqué
Comprenden
los
vínculos
existentes
entre
sus
sentimientos,
sus
pensamientos,
sus
palabras
y
sus
acciones
Conocen
el
modo
en
que
sus
sentimientos
influyen
sobre
su
rendimiento
Tienen
un
conocimiento
básico
de
sus
valores
y
sus
objetivos
Richard
Boyatzis
define
la
conciencia
de
sí
mismo
como:
"la
capacidad
de
permanecer
atentos,
de
reconocer
los
indicadores
y
sutiles
señales
internas
que
nos
permiten
saber
lo
que
estamos
sintiendo
y
de
saber
utilizarlas
como
guía
que
nos
informa
de
continuo
acerca
del
modo
como
estamos
haciendo
las
cosas"
La
conciencia
emocional
comienza
estableciendo
contacto
con
el
flujo
de
sentimientos
que
continuamente
nos
acompaña
y
reconociendo
que
estas
emociones
tiñen
todas
nuestras
percepciones,
pensamientos
y
acciones
y
un
modo
que
nos
permite
comprender
el
modo
en
que
nuestros
sentimientos
afectan
también
a
los
demás.
El
flujo
de
los
sentimientos
El
trasfondo
de
nuestra
vida
emocional
discurre
de
un
modo
parejo
al
flujo
de
nuestros
pensamientos.
En
el
fondo
de
nuestra
conciencia
siempre
existe
algún
estado
de
ánimo
que,
aunque,
por
lo
general,
no
nos
percatemos
de
los
sutiles
estados
de
ánimo
que
fluyen
y
refluyen
mientras
llevamos
a
cabo
nuestra
rutina
cotidiana.
Pero
el
día
a
día
hace
que
estemos
mucho
más
preocupados
por
nuestro
flujo
de
pensamientos,
sumergiéndonos
en
la
tarea
que
estamos
llevando
a
cabo
sin
percibir
los
sentimientos
que
esto
genera
en
nosotros.
Para
sensibilizarnos
de
este
ruido
subterráneo
de
estados
de
ánimo
y
emociones
es
necesario
que
hagamos
una
pausa
mental,
pausa
que
raramente
nos
permitimos.
Nuestros
sentimientos
nos
acompañan
siempre,
pero
raramente
nos
damos
cuenta
de
ellos,
por
el
contrario,
solamente
nos
percatamos
cuando
éstas
se
han
desbordado.
Es
como
si
nuestras
emociones
tuvieran
su
propia
agenda,
pero
nuestras
agitadas
vidas
no
les
dejaran
espacio
ni
tiempo
libre
y,
en
consecuencia,
se
vieran
obligadas
a
llevar
una
existencia
subterránea.
T
toda
esa
presión
mental
termina
sofocando
esa
voz
interna
que
constituye
la
más
segura
brújula
para
navegar
adecuadamente
por
el
océano
de
la
vida.
A
las
personas
incapaces
de
reconocer
cuales
son
sus
propios
sentimientos
los
podríamos
denominar
"analfabetos
emocionales".
En
ciertas
personas,
esta
sordera
emocional
constituye
una
especie
de
olvido
de
los
mensajes
que
nos
manad
nuestro
cuerpo
en
forma,
por
ejemplo,
de
jaqueca
crónica,
dolor
lumbar
o
ataques
de
ansiedad.
Pero
la
conciencia
de
uno
mismo
es
una
habilidad
que
puede
ser
cultivada,
por
ejemplo
con
la
meditación
cotidiana.
Dejarnos
guiar
por
nuestra
brújula
interna
(pág.
88)
La
conciencia
de
uno
mismo
constituye
una
especie
de
barómetro
interno
que
nos
dice
si
la
actividad
que
estamos
llevando
a
cabo,
o
la
que
vamos
a
aprender,
merece
realmente
la
pena.
Los
sentimientos
nos
proporcionan
una
imagen
global
de
toda
situación.
Y,
en
el
caso
de
que
existan
discrepancias
entre
nuestros
valores
y
nuestros
sentimientos,
el
resultado
será
una
profunda
inquietud
en
forma
de
culpabilidad,
vergüenza,
dudas,
ensoñaciones,
inquietud,
remordimientos
o
similares.
Y
todo
ese
ruido
de
fondo
actúa
a
modo
de
niebla
emocional
que
inspira
sentimientos
que
pueden
acabar
saboteando
todos
nuestros
esfuerzos.
Algunas
investigaciones
demuestran
que
los
trabajadores
estrella
efectúan
elecciones
que
les
permiten
trabajar
dejando
intacta
o
fortalecida
su
autoestima,
tienen
en
cuenta
el
tipo
de
proyecto
que
más
les
interesa,
el
tipo
de
personas
con
quienes
puede
resultar
más
estimulante
trabajar
y
qué
contribución
personal
pueden
hacer
para
mantener
la
eficacia.
Dirigir
la
propia
vida
Como
dice
el
refrán:
"si
no
sabes
hacia
donde
te
diriges,
cualquier
camino
sirve",
lo
cual
significa
que,
cuanto
menos
conscientes
seamos
de
lo
que
realmente
nos
apasiona,
más
perdidos
nos
hallaremos..
Y
este
ir
a
la
deriva
puede
llegar
incluso
a
dañar
seriamente
nuestra
salud.
Tal
vez
sea
por
esto
por
lo
que
las
personas
que
sienten
que
su
trabajo
no
les
permite
aprovechar
sus
potencialidades
o
que
sienten
que
su
actividad
es
rutinaria
y
aburrida,
corren
un
mayor
riesgo
de
experimentar
dolencias
cardiacas.
La
conciencia
de
nosotros
mismos
nos
proporciona,
pues,
una
brújula
segura
para
armonizar
nuestras
decisiones
con
nuestros
valores
más
profundos.
Valoración
de
Sí
Mismo
El
reconocimiento
sincero
de
nuestros
puntos
fuertes
y
de
nuestras
debilidades,
la
visión
clara
de
los
puntos
que
debemos
fortalecer
y
la
capacidad
de
aprender
de
la
experiencia.
Conocer
nuestros
recursos,
nuestras
capacidades
y
nuestras
limitaciones
internas
Las
personas
dotadas
de
esta
competencia:
Son
conscientes
de
sus
puntos
fuertes
y
de
sus
debilidades
Reflexionan
y
son
capaces
de
aprender
de
la
experiencia
Son
sensibles
al
aprendizaje
sincero
de
la
experiencia,
a
los
nuevos
puntos
de
vista,
a
la
formación
contínua
y
a
desarrollo
de
sí
mismo.
Cuentan
con
un
sentido
del
humor
que
les
ayuda
a
tomar
distancia
de
sí
mismos.
Puntos
ciegos
Sería
interesante
realizar
un
cuestionario
con
estos
factores,
en
el
que
se
explica
lo
de
los
puntos
ciegos
y
se
propone
como
cuestionario
de
automejora.
Se
puede
unir
también
a
lo
de
la
ventana
de
Johari.
Estaría
bien
comenzar
un
learning
process
id4ntificando
los
puntos
ciegos
para
el
aprendizaje
El
primer
paso
necesario
para
aumentar
nuestra
eficacia
consiste
en
identificar
una
necesidad
que
debamos
mejorar
aunque
esta
conciencia
pueda
ser
sumamente
difícil
de
alcanzar.
Los
ejecutivos
fracasados
parecen
mostrarse
muy
poco
dispuestos
a
reconocer
sus
propios
errores
y
desdeñan
a
las
personas
que
osan
señalárselos.
Su
resistencia
es
un
claro
ejemplo,
de
que
no
pueden
hacer
nada
por
cambiar
las
cosas.
Una
de
las
informaciones
más
difíciles
de
conseguir
dentro
del
mundo
empresarial
es
un
"reaprendizaje"
constructivo
y
sincero
de
lo
que
estamos
haciendo,
especialmente
de
nuestros
errores.
Pasamos
mucho
más
tiempo
criticando
los
errores
de
las
personas
que
haciéndoselos
ver
abierta
y
sinceramente..
Parece
como
si
existiera
una
especie
de
pacto
fáustico,
una
confabulación
que
nos
lleva
a
actuar
como
si
todo
estuviera
bien,
cuando
en
realidad
no
lo
está.
Siempre
que
alguien
se
comporta
así
en
una
situación
determinada
expresa
los
signos
inequívocos
de
la
existencia
de
un
"punto
ciego".
A
continuación
enumeramos
algunos
de
los
puntos
ciegos
más
comunes
y
costosos,
determinados
a
partir
de
un
estudio
realizado
por
Robert
E.
Kaplan:
Ambición
ciega:
compite
en
lugar
de
cooperar,
jactancioso
Objetivos
poco
realistas
Esfuerzo
desmedido
Intromisión
Sed
de
poder
Necesidad
insaciable
de
reconocimientos
Preocupación
por
las
apariencias
Necesidad
de
parecer
perfecto
La
función
de
estos
puntos
ciegos
no
es
otra
que
la
de
impedir
que
la
gente
llegue
a
conocerse
así
mismos,
puesto
que
tal
cosa
les
obligaría
a
admitir
algo,
sus
propios
errores,
que
no
están
dispuestos
a
reconocer.
Esto
te
hace
que
seas
refractario
a
cualquier
aprendizaje
de
la
experiencia.
Todos
estos
puntos
ciegos
son
hábitos
aprendidos
y,
en
consecuencia,
si
tenemos
alguna
carencia
en
uno
o
en
otro
sentido,
siempre
podemos
aprender
a
hacer
mejor
las
cosas.
Caminos
para
mejorar
Self
awareness
Los
trabajadores
estrella
buscan
deliberadamente
el
feedback
y
desean
conocer
la
opinión
que
los
demás
tienen
de
ellos
porque
saben
que
se
rata
de
un
información
sumamente
valiosa.
También
las
personas
que
se
conocen
muy
bien
a
sí
mismas
son
buenos
trabajadores
ya
que
su
autoconciencia
les
permite
corregir
continuamente
sus
fallos.
La
conciencia
de
uno
mismo
es
un
instrumento
valiosísimo
para
el
cambio,
especialmente
si
nuestra
necesidad
de
cambio
se
halla
en
consonancia
con
nuestras
propias
metas
personales,
con
nuestra
misión
y
con
nuestros
valores
fundamentales,
entre
los
que
se
encuentra
el
hecho
de
que
intentar
mejorar
es
algo
positivo.
Confianza
en
Sí
Mismo
El
coraje
que
se
deriva
de
la
certeza
en
nuestras
capacidades,
valores
y
objetivos
Una
sensación
muy
clara
de
nuestro
valor
y
de
nuestras
capacidades
Las
personas
dotadas
de
esta
competencia:
Manifiestan
confianza
en
sí
mismas
y
poseen
presencia
Pueden
expresar
puntos
de
vista
importantes
y
defender
sin
apoyo
de
nadie
lo
que
consideran
correcto.
Son
emprendedores
y
capaces
de
asumir
decisiones
importantes
a
pesar
de
la
incertidumbre
y
las
presiones.
La
confianza
en
sí
mismo
es
la
condición
indispensable
de
toda
actuación
sobresaliente
porque,
a
falta
de
ella,
las
personas
solemos
carecer
de
la
suficiente
convicción
para
afrontar
las
dificultades
que
se
nos
presentan.
La
confianza
en
nosotros
mismos
nos
proporciona,
en
suma,
la
suficiente
seguridad
como
para
asumir
el
papel
de
líder.
Para
los
que
carecen
de
confianza
en
sí
mismos:
Cada
fracaso
confirma
su
sensación
de
incompetencia
Se
manifiestan
sentimientos
de
impotencia,
inoperancia
y
una
abrumadora
sensación
de
inseguridad
Tienen
el
temor
de
parecer
completos
ineptos
Renuncian
fácilmente
a
las
propias
opiniones
y
juicios,
incluso
las
buenas
ideas,
cuando
estas
se
ven
cuestionadas
Se
muestran
con
indecisión
crónica,
especialmente
bajo
presión
Se
asustan
ante
el
más
mínimo
riesgo
No
saben
comunicar
las
ideas
útiles
Un
exceso
de
confianza
en
sí
mismos
puede
producir:
Arrogancia
(sobre
todo
si
la
persona
no
tiene
habilidades)
Puede
ser
una
manifestación
de
ausencia
de
realidad
Las
personas
con
una
adecuada
confianza
en
sí
mismos:
Se
muestran
eficaces
Capaces
de
asumir
desafíos
y
dominar
nuevas
tareas,
a
pesar
de
las
posibles
críticas
en
contra
Se
ven
a
sí
mismos
como
catalizadores,
promotores
e
iniciadores
Justifican
adecuadamente
sus
decisiones
y
acciones,
mostrándose
firmes
ante
ellas.
Te
da
energías
suficientes
como
para
tomar
decisiones
Tienen
el
valor
de
expresarse,
de
decir
lo
que
realmente
opinan
Tener
talento
y
creer
en
él)
Auto
eficacia
La
confianza
en
uno
mismo
está
muy
ligada
a
lo
que
se
denomina
"auto
eficacia",
el
juicio
positivo
de
nuestra
capacidad
de
actuar.
Pero
la
auto
eficacia
no
es
lo
mismo
que
nuestras
capacidades
reales,
sino
más
bien
lo
que
creemos
que
podemos
llegar
a
hacer
con
ellas.
Por
sí
sola
nuestra
capacidad
no
basta
para
garantizar
el
desempeño
óptimo,
sino
que
también
debemos
creer
en
ella
para
poder
sacarle
el
máximo
provecho.
Existe
una
relación
muy
estrecha
entre
la
conciencia
de
uno
mismo
y
la
auto
confianza.
Cada
uno
de
nosotros
dispone
de
un
mapa
interno
de
sus
propias
preferencias,
capacidades
y
deficiencias.
Autocontrol
Gestionar
adecuadamente
nuestras
emociones
y
nuestros
impulsos
conflictivos
Mantener
bajo
control
las
emociones
e
impulsos
conflictivos
Las
personas
dotadas
de
esta
competencia:
Gobiernan
adecuadamente
sus
sentimientos
impulsivos
y
sus
emociones
conflictivas
Permanecen
equilibrados,
positivos
e
imperturbables
aún
en
los
momentos
más
críticos
Piensan
con
claridad
y
permanecen
concentrados
a
pesar
de
las
presiones
El
autocontrol
se
manifiesta
por
la
ausencia
de
explosiones
emocionales
o
por
ser
capaz
de
relacionarse
con
una
persona
enfadada
sin
enojarnos.
Un
sorprendente
descubrimiento,
extraído
de
los
estudios
sobre
el
cerebro
de
personas
que
se
hallan
sometidas
a
situaciones
estresantes
pone
en
evidencia
que
la
actividad
del
cerebro
emocional
socava
algunas
de
las
funciones
de
los
lóbulos
prefrontrales,
el
centro
ejecutivo
que
se
halla
inmediatamente
detrás
de
la
frente.
Los
lóbulos
prefrontrales
constituyen
el
asiento
de
la
memoria
operativa,
es
decir,
de
la
capacidad
para
prestar
atención
y
recordar
la
información
sobresaliente,
una
instancia
esencial
para
la
comprensión,
el
entendimiento,
la
planificación,
la
toma
de
decisiones,
el
razonamiento
y
el
aprendizaje.
Cuando
la
mente
permanece
en
calma,
el
rendimiento
de
la
memoria
operativa
es
óptimo,
pero
cuando
tienen
lugar
una
urgencia
el
funcionamiento
del
cerebro
cambia
a
una
modalidad
autodefensiva
centrada
en
la
supervivencia,
consumiendo
recursos
de
la
memoria
operativa
y
transfiriéndolos
a
otras
localizaciones
cerebrales
que
le
permita
mantener
los
sentidos
en
estado
de
hipervigilancia.
En
la
medida
en
que
nos
hallemos
preocupados
por
pensamientos
movilizados
por
nuestras
emociones,
la
memoria
operativa
dispondrá
de
mucho
menos
espacio
atencional
Cuando
las
emociones
se
desbordan
Time
management
Las
situaciones
que
nos
estresan
parecen
multiplicativas
y
desde
el
punto
de
vista
de
nuestro
cuerpo
no
existe
ninguna
diferencia
entre
nuestra
casa
y
nuestro
trabajo.
(pág.112)
LA
CONCENTRACIÓN
El
hecho
de
vernos
inundados
de
información
nos
coloca
en
una
modalidad
reactiva
de
respuesta
como
si
continuamente
nos
viéramos
obligados
a
sofocar
pequeños
conatos
de
incendio.
Y,
puesto
que
cada
uno
de
estos
mensajes
constituye
una
distracción,
la
función
que
se
ve
más
afectada
es
la
concentración,
haciendo
sumamente
difícil
volver
a
centrarse
en
una
tarea
que
se
ha
visto
interrumpida.
Por
esto,
el
efecto
acumulativo
de
este
diluvio
de
mensajes
acaba
generando
una
situación
de
distracción
crónica.
Las
distracciones
constituyen
una
de
las
principales
causas
del
descenso
de
la
eficacia
personal.
IMPULSIVIDAD
Es
la
incapacidad
de
refrenar
una
respuesta
que
ya
se
ha
desencadenado
La
autorregulación
de
las
emociones)
La
visión
como
mitigadora
del
coste
emocional
de
la
persona
a
la
hora
de
enfrentarse
a
un
esfuerzo
ESFUERZO
EMOCIONAL
Este
concepto
se
refiere
al
esfuerzo
interno
que
tenemos
que
hacer
bien
para
controlar
nuestras
emociones,
bien
para
comprender
las
emociones
de
los
demás.
Para
poder
determinar
el
coste
de
un
esfuerzo
emocional,
debemos
conocer
antes
el
grado
de
identificación
que
mantiene
la
persona
con
su
trabajo
EXCESO
DE
CONTROL
EMOCIONAL
El
autocontrol
emocional
no
es
lo
mismo
que
el
exceso
de
control,
es
decir,
la
extinción
de
todo
sentimiento
espontáneo
que,
obviamente,
tiene
un
coste
físico
y
mental.
Cuando
el
trabajo
es
un
infierno
Management:
¿qué
sentimientos
y
emociones
inspiramos
a
los
demás?
El
hecho
es
que
entre
todas
las
relaciones
que
establecemos
en
nuestro
entorno
laboral,
la
que
mantenemos
con
nuestro
jefe
o
supervisor
tienen
un
mayor
impacto
sobre
nuestra
salud
física
y
emocional.
Un
día
nefasto
en
la
oficina
no
implica
ningún
problema,
pero
un
conflicto
persistente
con
un
superior
es
una
circunstancia
lo
suficientemente
estresante
como
para
acabar
minando
nuestra
resistencia
inmunológica.
Los
beneficios
de
la
conciencia
de
uno
mismo
Self
awareness
El
mero
hecho
de
ser
conscientes
de
los
sentimientos
que
bullen
en
nuestro
interior
puede
tener
un
efecto
muy
positivo
sobre
nuestra
salud.
El
autoconocimiento
desempeña
un
papel
fundamental
en
el
control
del
estrés.
NO
MANIFESTAR
LAS
EMOCIONES:
LA
IMPLOSIÓN
EMOCIONAL
Este
tipo
de
personas
experimentan,
en
cualquier
caso,
el
colapso
interno
propio
de
tal
situación
de
en
forma
de
problemas
psicosomáticos,
aunque
no
se
vean
afectados
por
el
secuestro
emocional.